Wednesday, June 28, 2006

Visión de un Mexicano

El Combate a la Corrupción

Por Samuel Peña Guzmán.

Al comienzo de la actual administración, el Presidente Fox estableció como lo hacen todos los Presidentes que “estrenan” el poder, solucionar el problema de la corrupción como prioridad principal de su gobierno.

A pesar de los esfuerzos de la actual administración, de acuerdo al Programa Nacional Anticorrupción del Gobierno Federal, el costo de dicho problema asciende al 9% del PIB nacional. Esto quiere decir que el problema de la corrupción representa un grave problema para el desarrollo de nuestro país. Sin embargo el problema no está precisamente ahí, sino en la estrategia implementada para combatirla y el órgano institucional responsable de llevar a cabo la tarea de combatir la corrupción.

Hace poco más de 20 años, durante el sexenio del Presidente Miguel de la Madrid, bajo su lema de “renovación moral”, se creó la Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo (SECODAM), ahora Conocida con el nombre de la Secretaría de la Función Pública, cuyo fin es entre otras cosas aplicar la regulación que norma la conducta de los servidores públicos y su fiscalización. Sin embargo el problema con esta regulación estriba en la discrecionalidad que le otorgan dichas normas, a las personas que hacen cumplir la legislación vigente y que pudiera añadir, “lamentablemente”, son escogidos por el titular del Poder Ejecutivo.

Considero que el titular de la Secretaria de la Función Pública, debe ser no solo una persona “honorable” si se me permite la expresión, si no una persona que debe ser totalmente “imparcial” a las voluntades partidistas y/o intereses del Presidente de la República, en virtud de los atributos y responsabilidades que tiene el cargo per-se. Hay que considerar que la persona encargada deberá combatir la corrupción contra todos los funcionarios públicos sin importar el Partido político al que pertenecen, ya que esto pudiere prestarse a parcialidades. Quizás y no obstante lo que la ley confiere, en este caso en específico, se debió haber consultado de una manera abierta y transparente al Congreso, a los organismos ajenos al Gobierno y que más interés han tenido en verdaderamente combatir la corrupción, de lo contrario, como sucede en la actualidad, se pone en duda la “credibilidad” de la Institución.

Para muestra “basta un botón” me llegaron a decir en alguna ocasión. Al comienzo de la administración del Presidente Vicente Fox, se nombró como titular la Secretaría de la Función Pública, al ex –Gobernador de Chihuahua Francisco Barrio. Considero de entrada, que el Presidente Fox cometió un grave error en su nombramiento, y continuo haciéndolo al nombrar a su sucesor quien fue candidato interno del Partido Acción Nacional, para gobernador del estado de Chihuahua. Es de todos conocido, que el ex Gobernador chihuahuense no solo es un elemento activo que incluso quiso ser postulado candidato a la Presidencia del País por parte de su partido, si no que en aquel entonces era un activo elemento con una agenda política definida y lamentablemente para los fines que persigue la Secretaría de la Función Pública, no era la persona “idónea” para cumplir las tareas que le atribuye su función.

En teoría, las tareas de fiscalización y aplicación de la ya de por sí, compleja normatividad de la ley de Servidores Públicos debe ser “imparcial” y profesional. ¿Cómo se pretende hacer creer a la ciudadanía, que una persona con una agenda-política y miembro activo del Partido Acción Nacional, va a desempeñar una función imparcial en este rubro?

Una de dos, o el Presidente Fox ignoró – que no me sorprendería – la función que debe desempeñar el titular de dicha Secretaría o el nombramiento lo hizo con “dolo” teniendo conocimiento de sus funciones y se tenía el objetivo que respondiere a los intereses que más conviniere al Presidente y a su partido. Lo mas grave aún es que ambas opciones son lamentables, una por ignorancia y otra por los intereses parciales que representa. El tiempo después nos demostró mediante la conducta de dicha dependencia, los intereses que su titular perseguía.

Cabe hacer mención que yo no dudo de la personalidad honorable en este caso del señor Francisco Barrio, después de todo es padre de una ex compañera de la Universidad, lo mismo opino del actual titular de dicha Secretaria, sino del conflicto de intereses y por ende en la incompatibilidad de su cargo con su vocación política como miembro activo del PAN, no obstante del derecho político que nuestra Constitución le confiere como a cualquier ciudadano. El tiempo, como hago mención confirma la observación que el día de hoy menciono, el ex gobernador se postuló como candidato a Diputado Federal por la 58° legislatura del Congreso Federal e inclusive como ya mencioné quiso ser candidato del PAN a la Presidencia de la República. ¿Como creer en la “imparcialidad” de la aplicación de dichas normas administrativas, cuando se tienen titulares en la SECODAM, hoy Secretaria de la Función Pública, que tienen una agenda política determinada . Es como ser juez y parte, imaginemos por un momento que el día de hoy Luis Carlos Ugalde, Presidente del IFE (Instituto Federal Electoral) pretendiera postularse candidato a algún puesto de elección popular a través de un partido político. El IFE, no obstante de ser organismo autónomo, es un órgano que es imparcial, sin duda su credibilidad terminaría hecha pedazos y más ahora en época de elecciones ¿No creen?.

Estoy plenamente convencido que la forma para “neutralizar” cualquier signo de parcialidad en las funciones del titular de lo que era antes la SECODAM hoy Secretaría de la Función Pública, es mediante una selección abierta de su titular, a través del Congreso, toda vez que las responsabilidades que el cargo confiere, obligan a la desvinculación con cualquier grupo de interés o partido político.

En conclusión la historia nos trae en muchas ocasiones aprendizajes y considero deben estas ser aprovechadas.

La Cámara de Diputados es por ejemplo la encargada de escoger o seleccionar al Auditor Superior de la Federación que precisamente suplió a la Contaduría Mayor de Hacienda, valdría la pena analizar las tareas que en concreto lleva a cabo la Auditoria Superior de la Federación y la Secretaría de la Función Pública, ya que parecieran ser similares, sin embargo considero que tomando ventaja precisamente de la pluralidad representada en el Congreso, debieron ser los Diputados quienes seleccionen al titular de dicha dependencia (Secretaria de la Función Pública) o en su defecto lograr la ratificación del Senado de la República para no solo evitar parcialidades y conflictos de intereses, sino también dotarlo de la credibilidad que dicho órgano necesita y que a su vez esta dependencia pueda ejercer su responsabilidad fiscalizadora y de combate a la corrupción que México requiere. Solo así podremos tener un verdadero combate a la corrupción.


Comentarios al autor:
samuel.pena@nl.gob.mx

1 comment:

Anonymous said...

eres un pendejo...

quien te crees que eres, para calificar a la gente...

POBRE PENDEJO....